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domingo, 22 de marzo de 2015

SALVAMENTO DEL PATRIMONIO ARTÍSTICO, CULTURAL Y DOCUMENTAL DE LyFC y del S.M.E.

PONENCIAS y CONFERENCIAS

   Con motivo de la culminación del III Simposio Internacional: “Historia de la Electrificación. Estrategias y cambios en el territorio y la sociedad”, celebrado en el Palacio de Minería, ciudad de México, del 17 al 20 de marzo de 2015, comparto a continuación mi propuesta , la cual formó parte de la mesa N° 4: “Difusión, artes y patrimonio de la electricidad”.

Salvamento del patrimonio artístico, cultural y documental de Luz y Fuerza del Centro y del Sindicato Mexicano de Electricistas, luego de la extinción en octubre de 2009. 

Por: José Francisco Coello Ugalde. 

Mi solidaridad con Carmen Aristegui.
  
   Antes que llamar a la presente participación como “Ponencia”, prefiero denominarla Informe sobre el estado que guardan los diversos patrimonios (artístico, cultural, documental y estructural) tanto de Luz y Fuerza del Centro como del Sindicato Mexicano de Electricistas. Patrimonios que se encuentran en riesgo por la decisión, abrupta e inesperada, del titular del Ejecutivo federal, que ordena mediante un decreto la extinción del organismo Luz y Fuerza del Centro. Esto como ya sabemos, sucede el 10 de octubre de 2009 y pervive hasta el día de hoy, por lo que todo ese legado se encuentra en una situación de vulnerabilidad, debido, entre otras cosas,  a las pocas garantías de un rescate total y minucioso, además de la necesidad de una conservación y preservación adecuadas, destino incierto que deseamos evitar en la medida de lo posible, exigiendo para ello se tomen las medidas precautorias que convenientes. 
   Independientemente de la terrible condición de la que fuimos sujetos a partir de aquella aciaga “noche triste”, cuando el Estado nos arrebató nuestra fuente de trabajo, aduciendo corrupción, improductividad y otros artilugios de los que se valió para extinguir a Luz y Fuerza del Centro (en adelante, LyFC), y donde la búsqueda de una reinserción laboral o un trabajo digno ha sido prácticamente en vano para la mayoría de nosotros. Existe un factor de riesgo que también afectó el destino “histórico” de dicho organismo. Me refiero a todo aquello relacionado con sus diversos patrimonios, que van del documental, al artístico. De igual forma, también consideramos como imprescindible todo aquel que integra la parte estructural.
   Asimismo, a raíz de la extinción de  LyFC,  así como la tremenda afectación a todos los afiliados del Sindicato Mexicano de Electricistas (en adelante, S.M.E.), sus distintos patrimonios quedaron en condiciones de riesgo, sobre todo si me refiero al de aquellas expresiones artísticas, documentales y estructurales.
   Habiendo cumplido 106 años de proporcionar el servicio público de energía eléctrica, es un hecho que a lo largo de todo ese tiempo, se acumularan elementos que, bajo esa condición, llegaron a ser de tal importancia que hoy, a poco más de cinco años de haberse consumado su extinción, resulta difícil valorar dicha situación, debido a las restricciones de información, sin perder de vista que la sola toma de las instalaciones por parte de la policía federal y el ejército, supuso un atentado que devino saqueo en diversas formas, a ese importante patrimonio.
    Por tanto, ante esa inestabilidad, algunos de quienes trabajamos para dicha empresa, ya sea en forma individual o constituidos en diversas agrupaciones sin ánimo de lucro o conformados en otros tipos de organización no gubernamental, nos hemos dado a la tarea de realizar tantas gestiones como ha sido posible para recuperar, en la medida de lo posible aquellos elementos históricos, estéticos o estructurales que ameritan su conservación, con objeto de articular un propósito de revaloración sobre el papel que jugó en su momento empresa tan importante. Afirmadas dichas tareas organizativas, nos hemos propuesto encaminar tales propósitos en la búsqueda de garantizar que estos patrimonios estén libres de todo peligro y queden bajo el mejor resguardo posible, contando para ello con la posibilidad de establecer convenios con instituciones académicas, e incluso con la iniciativa privada, sector que potencialmente se convierte en otra alternativa, siempre y cuando sus propósitos vayan en el mismo sentido de quienes hemos formado parte en esas tareas. Sabemos perfectamente que ello implica recuperar, restaurar, catalogar, conservar y difundir el contexto de todos los elementos integradores, no sólo de LyFC; sino también los que corresponden al S.M.E. –institución activa que sólo permitiría una permanente vigilancia y supervisión, evitando con ello cualquier conflicto por intromisión-. Pero también ocultamiento de información o descarte de la misma, procedimientos que vienen aplicándose sin miramiento alguno. Ambas instituciones mantuvieron una convivencia peculiar entre 1914 y 2009; es decir 95 años bajo un maridaje particular.
   No es sólo el propósito de contar con datos o informes de naturaleza técnica. También se hace necesario recuperar aquellos otros cuyo contenido o configuración, definieron el curso de su vida en poco más de un siglo de presencia para LyFC y ahora la de todos aquellos que configuran al S.M.E., que el pasado 14 de diciembre de 2014 cumplió 100 años de existencia. Por ello, un simposio internacional como el que ahora convoca a todos aquellos interesados o involucrados con la construcción de la industria eléctrica en cualquiera de sus expresiones, es una oportunidad afortunada para difundir las razones de nuestros empeños, pues el caso particular que aquí expongo, no sólo afectó a LyFC, sino a toda la comunidad de trabajadores, dispersándola hasta el punto de su pulverización, efecto que alcanzó también al S.M.E., cuyas circunstancias como organización colectiva muestra, hasta hoy, síntomas en los que su patrimonio histórico también se ha visto trastocado, lo cual también hace extensiva la labor de salvamento para entender de mejor manera el curso del tiempo, pero sobre todo la convivencia habida en ese “maridaje” ya mencionado.
   Lamentablemente, diversas tareas con ese propósito se han visto truncadas en la mayoría de los casos, cuando a la sola mención de una u otra institución (LyFC o S.M.E.), provoca una incómoda actitud entre algunos funcionarios de diversas instituciones con quienes nos hemos entrevistado, punto más que suficiente para no avanzar. Hasta hoy, el único caso concreto que permite un respiro, ocurrió cuando la oportuna intervención del Archivo General de la Nación (en adelante, A.G.N.) logró sugerir la recuperación de diversos documentos que estaban siendo reunidos por el Archivo Histórico de LyFC, así como todos aquellos de los que fue responsable el Departamento Jurídico de la empresa. Ese primer conjunto documental, hoy día se encuentra ubicado en la “Galería N° 8” del propio A.G.N. Un segundo caso es el de la Biblioteca del Organismo, la cual, tenemos conocimiento, pasó al Museo Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad (en adelante, MUTEC). Por lo demás, lo único que se sabe es que el resto de la documentación activa o semiactiva, generada en casi 500 centros de trabajo con que contaba el Organismo, fue turnada a la guarda respectiva, según lo ordena la Ley General de Sociedades Mercantiles, la que en su artículo 245 indica:

Los liquidadores mantendrán en depósito, durante diez años después de la fecha en que se concluya la liquidación, los libros y papeles de la sociedad.

Todo dependerá del tiempo que se haya ordenado para que, cumplido el mismo, se tomen decisiones al respecto; con lo que el Archivo Histórico se vería notablemente enriquecido.
   Un fondo más que se encuentra relativamente a salvo es el cinematográfico, y digo “relativamente” pues sólo pudo entregarse a la Dirección de Estudios Cinematográficos de la U.N.A.M. la mitad del mismo (ésto en 2006), con la idea de integrar un nuevo paquete más adelante, pues se tenían localizados otros tantos materiales. Es de lamentar que la extinción impidiera ese propósito. Afortunadamente la colección ya se encuentra catalogada, por lo que desde aquí agradezco a las autoridades de la “Filmoteca de la U.N.A.M.” el gesto de permitirme realizar dicha actividad.
   También existen otros fondos de los que no se tiene idea precisa en estos momentos, pero se trata de la “Planoteca”, la cual llegó a reunir hasta 300 mil planos elaborados desde principios del siglo XX y hasta antes de la extinción. Por fortuna, fueron digitalizados la mayoría de esos soportes. En dicho lugar, se tenía una completa y maravillosa colección fotográfica de “Aerofoto”, realizada probablemente entre 1940 y 1950. Considero también impresos como manuales, normas e instructivos, material fotográfico de diversas épocas y desde luego toda aquella obra artística que estuvo distribuida en los centros de trabajo, empezando por el edificio central de “Verónica”, donde estuvieron diversas muestras, una de las cuales es el relieve que recrea la efigie de Frederick Stark Pearson, o la placa que recordaba la inauguración del edificio en 1958 y otros tantos bustos, como el del Ing. Jorge Luque Loyola o del Ing. Odón de Buen Lozano, el “Mapa de la ciudad de México y sus alrededores” que Emily Edwards elaboró en 1932, hermosa pieza a una tinta que si bien, se encontraba en una vitrina, lucía particularidades que destacaban a primera vista.
   Por tanto, esa otra tarea significa establecer los medios y las estrategias para salvar las mayores cantidades posibles de información y ponerlas al servicio de los interesados. Ello representa un esfuerzo que por ahora nos rebasa, pero que no podemos evadir si el alcance pretende ser ese: la recuperación del patrimonio histórico, artístico y estructural en su conjunto. De este último punto, conviene adelantar que, ante las frecuentes negativas, por el sólo hecho de mencionar nuestra relación con ambas instituciones, fue necesaria la creación del Comité para la defensa del patrimonio cultural, tecnológico e industrial del sector eléctrico, A.C. (en adelante, CODEPACUTI.S.E., A.C.) el cual ha venido gestionando desde su creación misma, en abril de 2012 todo aquello relacionado con el salvamento, en primera instancia, y bajo los criterios de la arqueología industrial a la planta hidroeléctrica “Necaxa”, a reserva de integrar otras instalaciones como la planta termoeléctrica “Ing. Jorge Luque Loyola”, o la antigua planta de “Nonoalco”. El siguiente paso sería integrar las declaratorias de patrimonio cultural material para dichas instalaciones, con objeto de evitar, entre otras cosas, su posible desmantelamiento. De lo anterior, también se trata de informar en un evento de esta naturaleza todos aquellos avances y perspectivas, con objeto de encontrar los medios apropiados para su cobertura y el respaldo institucional más conveniente. Y no sólo eso. De ser necesario, deseamos formalizar ante el Comité Organizador del presente Coloquio y de todos sus participantes, la posibilidad de que, al ser presentadas las Conclusiones del mismo, se pueda sumar un posicionamiento al respecto de esta verdadera urgencia, con objeto de que dicho documento genere algún efecto de sensibilización, sobre todo entre las autoridades de este país, que por ahora parecen no mostrar otro interés que no sea el de los negocios, o los acuerdos partidistas, encaminando por ello a la patria a la posibilidad de perder uno de los patrimonios tecnológicos e industriales de mayor trascendencia histórica.
   El compañero Antonio Guadarrama Saucedo, que ocupa actualmente la presidencia de CODEPACUTI.S.E., A.C. junto con otros jubilados de LyFC decidieron crear esta asociación civil en la cual se establece la siguiente “Declaración de principios:

   En las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX, los cambios operados en la manera de entender el pasado y la modificación a los paradigmas de la ciencia histórica, trajeron aparejada la aparición de una serie de nuevas ramas o especializaciones de la Arqueología, entre ellas la Industrial, que pone el acento en aspectos de la vida cotidiana de nuestros antepasados más recientes, lo que implica reflexionar acerca de la importancia que tiene el rescate de un patrimonio que día a día tiende a desaparecer frente nuestros ojos ante la acometida del paso del tiempo y de un, muchas veces mal entendido, criterio de progreso.
   La rápida e inexorable aparición, auge, y en algunos casos, desarrollo de nuevas tecnologías, procesos de fabricación y nuevos materiales hacen que una planta industrial, un edificio público, un archivo o una simple instalación, se consideren como algo obsoleto e inútil. Sin embargo, no perdamos de vista que son joyas invaluables y se deben considerar parte de los antecedentes históricos que le dan vigencia a nuestro presente y futuro, por lo que ese acervo se debe constituir en un auténtico museo vivo, que debemos preservar para evitar pérdidas irreparables en la historia de México.
   Bajo estas consideraciones, aceptemos que se hace necesario resguardar y preservar la infraestructura de la Industria Eléctrica en México, construida a partir de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX. En esos años se asistió a una verdadera revolución, no sólo en técnicas constructivas y soluciones tecnológicas y de ingeniería, sino en el propio desarrollo y uso de la energía eléctrica, que se proyectó como símbolo de progreso, dando un gran impulso a otras actividades industriales, comerciales y del transporte, las que propiciaron un significativo desarrollo económico, cultural, tecnológico e industrial en México.
   Esta parte del patrimonio industrial tiene un grave problema: Ni las instituciones gubernamentales, ni la sociedad, ni aún los integrantes de las comunidades donde se encuentran, reconocen su valor histórico. La expoliación de las instalaciones industriales en México es constante; la indiferencia de la clase política y, en parte, de los propios integrantes de las comunidades en dónde se localizan -poco conscientes de su valor- hacen peligrar algunas joyas de la ingeniería y la arquitectura industrial del Sector Eléctrico.

   El proceso de trabajo significa contar con actividades concretas que van de realizar un levantamiento conjunto entre diversos especialistas: Ingenieros, arquitectos, diseñadores, archivistas, historiadores, fotógrafos, arqueólogos, antropólogos (es decir, un trabajo multicisciplinario) donde todos estén dispuestos a realizar una “Ruta crítica” que lleve a establecer estrategias y tiempos, captura de información rigurosamente elaborada, con objeto de contar con un banco de datos lo suficientemente rico y confiable. De lo anterior, tendrán que darse los informes precisos de todas aquellas tareas a corto, mediano y largo plazo, así como los objetivos concretos para emitir conclusiones y recomendaciones capaces de crear toda una conciencia alrededor de este plan, el de una recuperación histórica y estructural, tanto de LyFC como del S.M.E. En ambos casos, su producción documental es enorme, para lo cual conviene seguir las recomendaciones que la archivonomía, la archivología o la bibliotecología establecen para su correcta clasificación, considerando los posibles descartes que ello suponga, con el objeto de recuperar la más información posible, siempre y cuando posea los valores documentales que validen su conservación.
   En el caso estructural, mencionadas las plantas del Complejo hidroeléctrico de Necaxa, planta termoeléctrica “Ing. Jorge Luque Loyola” o la planta térmica de “Nonoalco”, al menos como tres elementos representativos de la compleja infraestructura que controló en su momento LyFC.
   Los actuales momentos significan para LyFC y el S.M.E. la oportunidad para que su memoria no se pierda, sobre todo a partir de la forma en que ambas instituciones tuvieron que encarar su desenlace. Evidentemente, el S.M.E. pervive en su condición orgánica pero es de lamentar que se presienta su desaparición. Preocupa entre los fondos con que cuenta el sindicato su valiosa pero ya reducida biblioteca que fue y ha sido objeto de pésimos manejos, así como de la consiguiente reducción en su acervo. La conservación (en papel y digitalmente) de una de sus más emblemáticas imágenes: la revista LUX, cuya primera edición se presentó en enero de 1928 y sigue hasta nuestros días. Contó en los años 40 con una editorial denominada SURCO de la cual salieron diversas obras de la literatura obrera que hoy día resulta difícil dar con los diez o doce títulos que se publicaron bajo la égida de Renato Leduc, responsable editorial de aquel proyecto. No podemos olvidar la impronta de David Alfaro Siqueiros y su “Retrato de la Burguesía”, mismo que está a buen resguardo, y el cual fue motivo de reciente restauración. Desafortunadamente, todo aquel interesado en acceder a dichos acervos no encontrará una respuesta afortunada, pues muchos de los materiales aquí mencionados se encuentran bajo llave. También, las condiciones del edificio de Antonio Caso N° 45 muestran serias evidencias de abandono y aquello da la impresión de que acaba de suceder un bombardeo, por lo que deben tomarse medidas precautorias para rehabilitarlo cuanto antes, e incluso convertirlo en sede de alguna institución dedicada y destinada a la historia sindical de nuestro país, por ejemplo; lo cual vendría ser muy afortunado, debido a la enorme cantidad de documentación que existe no sólo en torno al S.M.E. sino a otros sindicatos creados o desaparecidos en el México del siglo XX y más aún, en el México del siglo XXI.
   Estoy absolutamente convencido que de los resultados obtenidos en una actividad como la que aquí se plantea en sus primeros pero contundentes pasos, sus intenciones y propósitos sean el eje central para reunir a las partes involucradas: instancias del gobierno, instituciones académicas, investigadores, tesistas y demás interesados con objeto de continuar por una ruta capaz de convertirse en tema específico como materia de estudio y de ello obtener como principal aporte los beneficios ligados al salvamento mismo de ese “patrimonio”, así como encontrar las condiciones idóneas para convertirlo en referente de otras circunstancias que llegasen a enfrentar una situación similar a la de LyFC.
   La aplicación de dichas estrategias no es novedosa. Se encuentra reflejada en ámbitos como el de la minería o de toda aquella infraestructura ferrocarrilera, desplegadas ambas en diversas partes de nuestro país. Del mismo modo, se deben aplicar a un sector como el eléctrico, sobre todo por ser un caso forzado por la extinción de LyFC, que debe ser considerado como nuevo tema de todo aquello establecido por la arqueología industrial, aspecto para el cual no estábamos preparados del todo sus trabajadores, que veíamos en su cotidiano funcionamiento algo tan intrínseco, en función de todo aquello que nos hiciera entender los significados de patrimonio en cuanto tal.
   Por lo tanto, en este aquí y ahora conviene evidenciar un conjunto novedoso de elementos que permitan su pronto acceso a los territorios que impone la arqueología industrial. También al punto donde sus diversos patrimonios, culturales o documentales cuenten con la garantía de su conservación, con objeto de encontrar las condiciones para la creación de espacios idóneos donde la comunidad de interesados, así como los investigadores tengan posibilidad de acceder y consultar; apreciar y considerar todos los significados que un proceso industrial como el de la producción, generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica en nuestro país, desde que dicha infraestructura quedó instalada con vistas a integrarse a las diversas fuentes que se crearon con tal propósito.
   A modo de “Bitácora”, podría apuntar que, desde la extinción misma, una buena parte de las instalaciones consideradas “estratégicas”: es decir, varias plantas hidroeléctricas, una termoeléctrica y otro basto conjunto de subestaciones quedó bajo la responsabilidad de la Comisión Federal de Electricidad (en adelante, C.F.E.). Dicha cesión ocurrió bajo la figura de un cuestionado “comodato” que el Sistema de Administración y Enajenación de Bienes (SAEB) otorgó a la C.F.E. sobre los bienes de LyFC. Se afirma que es ilegal bajo la idea de que, asistiéndole la razón a la plantilla de trabajadores de la extinta LyFC era posible que aplicara el “patrón sustituto” que correspondía, en forma natural a la C.F.E. Pero el gobierno, entregó en forma rápida y expedita dichos bienes a C.F.E.
   Como apunta José Antonio Almazán González:

Ese primer comodato, en el cual ni siquiera se especificaron los bienes de LFC, fue ratificado el 10 de agosto de 2010 y se consideraron 15 plantas de generación hidroeléctrica; cuatro termoeléctricas, entre ellas la planta Jorge Luque, que se encuentra convertida en chatarra y 14 de generación distribuida; 260 líneas de transmisión de 400, 230, 115 y 85 KVA, cables de potencia de 230 y 85 KVA, con una extensión de más de 3 mil kilómetros; 229 subestaciones eléctricas de importancia estratégica para la región central del país; mil 189 kilómetros de líneas de distribución en donde se encuentra la codiciada fibra óptica y 593 inmuebles ubicados en el D.F., Hidalgo, estado de México, Puebla y Morelos, además de un número no precisado de vehículos, equipos de transporte, mobiliario, materiales, subestaciones móviles, plantas de emergencia, bases de datos del sistema de facturación, comercialización, transmisión, control, distribución; todo ello sin precisar y sujeto al saqueo indiscriminado.[2]

   Hasta hoy, desconocemos las condiciones reales del estado que guarda la planta hidroeléctrica de Necaxa. Si la visita que habrá de realizarse el día de mañana puede servir a todos los asistentes como la forma más fehaciente de comprobar su funcionamiento, así como su integración a la red eléctrica nacional y en qué porcentaje de generación. Y si con ello se tiene un balance favorable o desfavorable al respecto, es deseable que el pronunciamiento que aquí se ha venido proponiendo para proteger debidamente dichas instalaciones, sea una realidad.
   Por tal motivo, el CODEPACUTI.S.E., A.C. ha comenzado a realizar todas las gestiones para que, ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, una u otra institución acepten realizar el trámite correspondiente para incluir en el catálogo de Bienes Muebles e Inmuebles al Conjunto Hidroeléctrico de Necaxa como uno más de sus elementos protegidos. Acudir a una y otra, sabiendo que tienen perfectamente delineado su espacio temporal de protección, fue necesario pues el Conjunto Hidroeléctrico comenzó a ser motivo de trámites y obras desde 1895, pero no fue sino hasta 1903 en que éstas comenzaron en forma contundente, al grado de que en una primera etapa, la planta estuvo en condiciones de enviar el primer despliegue de energía a su destino –tanto la ciudad de México, como el complejo minero de El Oro, en el estado de México-, a partir del 6 de diciembre de 1905.
   Entendemos también que el comodato antes señalado, debe permitir a la C.F.E. cumplir con obligaciones de mantenimiento, sobre todo a partir de aquel que requiere la cortina de la presa, cuyo emplazamiento fue posible gracias al uso de arcilla, pero debido a la falta de aquella transición de “entrega-recepción” este sector particularmente específico quedó en condiciones vulnerables, junto con otros que fueron señalados en su momento. Tal es el caso del vaso de agua, los canales de derrame y el dique el cual fue diseñado para soportar ciertas presiones de agua.
   Ante un balance como el anterior, es de temer sobre el correcto uso que se haya dado a esas y otras instalaciones (se reitera: 15 plantas de generación hidroeléctrica, 14 de generación distribuida, 260 líneas de transmisión de 400, 230, 115 y 85 KVA, cables de potencia de 230 y 85 KVA, con una extensión de más de 3 mil kilómetros, 229 subestaciones eléctricas,  así como mil 189 kilómetros de líneas de distribución, donde se encuentra la codiciada fibra óptica, entre otras). En toda esa infraestructura existen algunas que, por su antigüedad deberían estas sujetas a una puntual y específica conservación. La información de que disponemos hasta hoy es limitada, salvo por lo que la C.F.E. declara en su portal, de ahí que sea necesario multiplicar las acciones de salvamento, para lo cual se necesita un conjunto más numeroso de interesados. Entendemos que de un ejercicio constante, permanente habrán de obtenerse datos e informes valiosos con los que se puedan realizar investigaciones, sobre todo en su corte académico. Para ello, contamos con un pequeño banco de datos que ya reúne, en su expresión digital diversos documentos e imágenes, tanto del Organismo como del Sindicato. Sirva esto para desplegar nuestro interés para que se dé el natural acercamiento entre la comunidad de interesados y estudiosos con el CODEPACUTI.S.E., A.C. que hoy también, aprovecha esta valiosa oportunidad para hacer del conocimiento de los integrantes del Comité Organizador de la existencia de su primera publicación denominada: Complejo Hidroeléctrico de Necaxa. Patrimonio Cultural, Tecnológico e Industrial del Sector Eléctrico de México, un cuaderno que consta de 362 páginas ampliamente documentadas y profusamente ilustradas con imágenes que permiten asimilar la importancia y trascendencia histórica de la construcción del Complejo Hidroeléctrico de Necaxa. Consideramos que esta obra será el parteaguas de nuestros empeños y no cesaremos en seguir adelante, convencidos de que estamos obligados para actuar en favor de la defensa de un patrimonio en el que participamos todos los trabajadores electricistas de LyFC, y que ahora somos miembros activos o en receso del S.M.E., lo que tiene significados de profundo arraigo. No es casual que luego de la extinción haya quedado en nosotros una entrañable necesidad de recuperar la memoria de ambas instituciones, al menos para contar con la certeza de que al proteger su patrimonio, recuperamos su presencia y con ello, damos elementos para que todos aquellos interesados en su historia logren encontrar todas las razones de su existir.
   Espero que este primer llamado de atención represente o signifique una importante muestra de interés, así como de la movilización correcta para dar los pasos apropiados en lo relativo a la protección de este importante patrimonio, que nos pertenece a todos los mexicanos.





[1] En el número 625 de la revista Lux (Informes. Comité Central y Comisiones Autónomas, de julio de 2012), que hoy puede consultarse en versión digital (véase: http://www.sme.org.mx/ y/o http://www.revistalux.org.mx/), y en sus páginas 59 a 83, aparece un completo inventario sobre la propia revista, como sigue: Inventario de los ejemplares sueltos de los que consta el Archivo Histórico de la revista Lux; Inventario de los anuarios empastados de los que consta el Archivo Histórico de la revista Lux; informe sobre Material fotográfico y fílmico que se inventaríó para el Archivo Histórico de la revista Lux, así como noticia en la forma que se realizó la Instauración del Archivo Histórico de la revista Lux, 2009-2012. No se menciona absolutamente nada relacionado con la biblioteca y otros materiales de carácter estético bajo resguardo del propio sindicato.
[2] José Antonio Almazán González: “El ilegal comodato de CFE” [en línea], 2015, http://digitallpost.mx/noticias-detalle.php?contenido_id=46381&seccion_id=161 [consulta: 15 de febrero de 2015]

viernes, 20 de marzo de 2015

ESTAMOS OFENDIDOS POR TANTO DESAGRAVIO.

EDITORIAL.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

   Asombra el modo, la forma en que el autoritarismo del estado ha venido actuando, en forma sistemática, desde los comienzos del que fue un irregular y mediocre sexenio, para que ahora, a dos años de su camino, cuajado ya en el molde de una dictadura -¿perfecta o imperfecta?- vaya de embestida en embestida, cometiendo según ellos, los aciertos y las mejoras que convienen al país. Según nosotros, los ciudadanos de a pie, las tropelías y desaciertos que están llevando a la patria por la senda de la tragedia.
   Las reformas estructurales, como la energética, por ejemplo. Ayotzinapa y su “certero” desenlace colmado de “verdad histórica”. La designación de Eduardo Medina Mora, designado Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El despido con sesgos políticos de Carmen Aristegui, que venía tratando entre otros, el caso de la “Casa Blanca” y ahora la que comienza a ser la nueva pesadilla: es decir, la reforma encargada de privatizar el agua (Ley General de Aguas) que están poniendo en vilo a nuestra sociedad. Y eso sin tomar en cuenta de que llevamos tres meses de campaña política, saturada de ese desmedido despliegue no solo de todos los partidos políticos, sino también del Instituto Nacional Electoral (INE). Con todo ello, ¿qué pretenden? cuando nuestro desencanto no tiene otra salida que la rebelión.
   Y aún más: la revolución.
   ¿Pero estaremos preparados para un movimiento armado?
   Me temo que no.
   Evidentemente los altos niveles de pobreza, de delincuencia y descomposición social abonarían tal circunstancia, pero como sociedad estamos desarticulados.
   No faltará alguien que me pregunte ¿y esos fenómenos de solidaridad? En efecto, son eso, ganas de ayudar al otro o a los otros en caso de una tragedia, pues resuelta en buena medida la contingencia se recuperan los niveles de esa deseable normalidad, por lo cual cada quien retoma el paso que lleva por la vida.
   Habría que preguntarle, por ejemplo al Subcomandante Marcos si conviene o no esa descabellada idea del levantamiento popular. Y menciono al líder intelectual del Ejército Zapatista de Liberación Nacional no nada más como una ocurrencia, porque independientemente de su fallido pero no fracasado surgimiento en el albor de 1994, cuenta con la experiencia y la doctrina para ello. No olvidemos tampoco que otros componentes como la necesidad de una fuente segura de trabajo (hoy la informalidad alcanza el 57% de la población en edad de trabajar), o el hambre, o esos sistemas ofensivos de contratación que hoy se traducen en el “outsourcing”, se convierten en detonantes naturales para la revuelta. Pero no invoco, no es deseable invocar circunstancias inesperadas, indeseables. Lamentablemente el estado y todas sus acciones están empujando al país por las mismísimas orillas de un abismo. Por eso, habría que preguntarle al pueblo hasta dónde ha llegado su límite de tolerancia, y de qué es capaz. Posiblemente las respuestas sean tan coincidentes como extremas… o quizá hasta de apatía.
   Mientras tanto, los engaños vestidos de acciones positivas son la marca de la casa en este sexenio. Videgaray Carstens no descansan en recetar medicinas de fantasía al moribundo, mientras este se retucerce de dolor sin demasiadas posibilidades de mejora.
   A propósito, un análisis centrado, frío pero con tintes realistas es el que nos presenta Julio Boltvinik en su última entrega de Economía moral (La Jornada, 20 de marzo de 2015, p. 29 y disponible en internet, marzo 20, 2015 en: http://www.jornada.unam.mx/2015/03/20/opinion/029o1eco). Allí se expresan escenarios catastróficos, pero también los de la más densa y agobiante realidad que alcanza a las sociedades presentes. Esa visión no tiene desperdicio.

Hoy, como hace 50 años… Portada y contraportada de Lux. La revista de los trabajadores de enero y febrero de 1965. Col. Sra. Fátima Alvarado.

   Nosotros, los electricistas que trabajamos en Luz y Fuerza del Centro y que también fuimos blanco de ese ataque donde se conjuntan los ingredientes que se plantean en “Economía moral” y a los que debe agregarse el otro que consumó una oscura estrategia de inteligencia solo atribuible al estado, y de la cual ha hecho un interesante análisis el colega Adrián Galindo de Pablo,[1] nos lleva a pensar y repensar todo aquello de lo dicho hasta aquí. Yo espero que no solo sean palabras, ideas… sino acciones. Merecemos algo mejor, mucho mejor.

20 de marzo de 2015. 



[1] Adrián Galindo de Pablo: “Origen económico del conflicto”, disponible en internet, marzo 20, 2015 en: https://trecedeoctubredosmilonce.files.wordpress.com/2011/07/conflicto-economico-sme.pdf

jueves, 19 de marzo de 2015

UN DÍA COMO HOY… 20 DE MARZO… PERO DE…

EFEMÉRIDES DE LUZ y FUERZA DEL CENTRO, ASÍ COMO DEL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

UN DÍA COMO HOY… 20 DE MARZO… PERO DE… 1926: Se da a conocer el CONVENIO celebrado entre la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A., la Compañía de Luz y Fuerza de Pachuca, S.A., la Compañía Mexicana Meridional de Fuerza, S.A., y el Sindicato Mexicano de Electricistas, el (…). Son 50 cláusulas.[1] Dicho documento sirvió como el referente principal para que las Compañías reconocieran la personalidad del Sindicato Mexicano de Electricistas.

UN DÍA COMO HOY… 20 DE MARZO… PERO DE… 1926: creación de la “Escuela Primaria Elemental y la Escuela Especial para obreros técnicos-prácticos en el ramo de Electricidad”. Para ello quedan propuestos los horarios y se indica quién integra el Cuerpo Docente, a saber:


   Dichas Escuelas quedan formadas bajo la dirección administrativa de un Inspector, comisionado por la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A. y el Secretario de Instrucción, por parte del Sindicato, quedando la parte técnica bajo la responsabilidad del Consejo de Educación formado por el Cuerpo Docente de la Escuela, por el Secretario de Instrucción y presidido por el Inspector de la Compañía.
   La Escuela Primaria Elemental se encargará, se decía en el Convenio que se firmó en tal fecha, en alfabetizar a todos aquellos camaradas que lo necesiten. El Programa, que comprende Lectura, Escritura y Aritmética, se desarrollará en un periodo de dos años, divididos en cursos semestrales.




[1] Versión digital de los Convenios Colectivos de Trabajo. 1915-1929, editada por el Sindicato Mexicano de Electricistas con motivo del 90 aniversario del SME. Pro-Secretaría de Escalafones, 2004., p. 58-75.

LÍNEA DEL TIEMPO: S.M.E. - LyFC.

NUEVA SERIE:

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

   Animado por el entusiasmo que ha venido desplegando el compañero jubilado Antonio Guadarrama Saucedo, actual presidente del Comité para la defensa del patrimonio cultural, tecnológico e industrial del sector eléctrico, A.C. (en adelante, CODEPACUTI.S.E., A.C.), planteaba desde hace tiempo la creación y puesta en marcha de una “Línea del tiempo” que abarcara la historia de la electricidad, al menos en su primer alcance: nuestro país.
   Tras muchas vueltas, análisis, consideraciones y demás asuntos que la delinearan, creo haber llegado a un punto en el que es posible dar los primeros pasos.
   Este trabajo pretende ser un referente para entender la forma en que el hombre se relacionó y sigue relacionándose con la luz pensada, transformada y aplicada como avance tecnológico, aprovechando otros elementos que se vinculan con su presencia. Me refiero a la fuerza, complemento que surge del proceso de producción, generación, transmisión, distribución y comercialización de la energía, tal y como lo entendemos desde el momento en que ambos factores: Luz y Fuerza del Centro junto con el Sindicato Mexicano de Electricistas se cohesionaron con vistas a convertirse en un beneficio de la sociedad en su conjunto, no solo en México. También en el resto del mundo. Las diversas noticias derivadas de este propósito, podrían extenderse a aquellas circunstancias de profundo valor mitológico, como es el caso de Prometeo o de aquellas que surgieron en otras culturas del pasado, cuyo integrantes entendieron hasta qué grado el misterio de la luz se convirtió en un intento por descifrarla.
   Su extensión alcanza nuestros días en medio de nuevos procedimientos, como fue el caso de la nominación del reciente premio Nobel de Física, el cual recayó en los japoneses Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura, este último nacionalizado estadounidense, por inventar el diodo emisor de luz LED.
   La investigación llevada a cabo por este grupo de científicos ha dado lugar a “una nueva luz para iluminar el mundo”, más eficiente y respetuosa con el medio ambiente al ahorrar energía, que se inscribe en “el espíritu de Alfred Nobel” de hacer inventos que generen un gran beneficio a la humanidad, tal cual lo calificó el comité que determinó a los diversos ganadores de reconocido premio.
   Como ya quedó indicado, la idea es abarcar más allá del tema o asunto original. Con ello, se está en posibilidad de considerar muchos otros aspectos que tendrían una fuerte vinculación con el uso de las energías naturales: solar, eólica, marítima (esta en términos de la fuerza misma que produce el movimiento de las aguas oceánicas), así como la de los ríos, manantiales, cascadas y demás que se encuentran “tierra adentro”. Adjunto a todo ese riquísimo patrimonio natural, estarían una serie de datos relacionados con los inventos, aplicaciones, teorías y demás aspectos en donde la luz o la energía ha estado presente de forma directa o indirecta, para lo cual entonces se considera la presencia del hombre en cuanto a sus quehaceres cotidianos que han sido aplicados para obtener, en buena medida los beneficios a que se ha podido llegar precisamente en nuestro tiempo, como resultado de la suma de experiencias en que se ha visto inmerso o involucrado el ser humano. Esa summa es pues, el resultado que pretende esta nueva serie, la cual tendría un alcance no solo planteado desde esta tradicional expresión, sino que incluiría la presencia virtual o digital, con lo que su mirada tendría una mejor forma de explicarse. No importa que se trate en un capítulo el momento presente o el pasado. Lo versátil de ese planteamiento permitiría simplemente acomodar, como en un puzzle o rompecabezas el segmento ya tratado, si la idea es contar, en un determinado plazo de tiempo, esa línea deseable, con objeto de que el interesado encuentre, lo mismo en el periodo más antiguo donde el hombre se constituyó en sociedad, que aspectos como aquellos donde la ciencia o su respectiva divulgación permite darnos sofisticadas noticias como estas dos, donde se comprueban (la relatividad general planteada por Albert Einstein) o los investigadores que cuestionan aspectos que han preocupado al sector duro de la ciencia, los investigadores quienes vienen a darnos si no conclusiones; al menos podría decirse que están cerca de ellas, cuando sigue siendo tema de discusión aquel del número “pi”. Veamos.


El País, edición México, del domingo 8 de marzo de 2015, p. 30.

El País, edición México, del domingo 15 de marzo de 2015, p. 20.

   E incluso, mientras empezamos a identificarnos en el camino algunas personas que dedicamos nuestro interés por garantizar el salvamento de una buena parte de la infraestructura que configuró a Luz y Fuerza del Centro,[1] entendida esta como arqueología industrial; existen grupos que están encargándose de destruir otros patrimonios con ideas que no compartimos, desde luego:

El País, edición México, del domingo 8 de marzo de 2015, p. 8.

   Por todos los motivos planteados hasta aquí, es que la “línea del tiempo” se convierte en un recurso urgente e indispensable. El reto es presentarla en expresión digital o virtual. De eso se irá dando información… y no duden que este blog sea el primer vocero, pues en su despliegue se pretende montar el recurso o la herramienta que se requiere para compartir tal experiencia con todos sus lectores, que ahora, y con motivo de mera actualización, están a punto de llegar a los 50 mil, tomando en cuenta que su primera aparición ocurrió en enero de 2013. Así que a todos ellos, muchas gracias.

Carátula del blog registrada el 19 de marzo de 2015.



[1] José Francisco Coello Ugalde: “Salvamento del patrimonio artístico, cultural y documental de Luz y Fuerza del Centro y del Sindicato Mexicano de Electricistas, luego de la extinción en octubre de 2009”. Ponencia presentada en el III Simposio Internacional: “Historia de la Electrificación. Estrategias y cambios en el territorio y la sociedad”, celebrado en el Palacio de Minería, ciudad de México, del 17 al 20 de marzo de 2015. Tal propuesta formó parte de la mesa N° 4: “Difusión, artes y patrimonio de la electricidad”.

miércoles, 18 de marzo de 2015

¡¡NO ILUMINE A LOS AUSENTES!!

LA PUBLICIDAD DE LUZ y FUERZA A TRAVÉS DEL TIEMPO.

SELECCIÓN DE: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

   Desde aquellos años, la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A. procuraba dar un eficiente servicio, el cual entre toda aquella sofisticada y antigua infraestructura, era capaz de llegar hasta los hogares mismos de los habitantes que poblaban el centro del país. Pero el reto no terminaba ahí. También hubo de manejarse cierta filosofía que procurara decirle al cliente que, si no habría de servirse de aquella energía puesta a su alcance en ciertos momentos de la jornada, sería conveniente no desperdiciarla, para lo cual entonces habría opciones harto sencillas de practicar. Una de ellas consistía en la simple posibilidad de que mientras no se diese el placentero momento de la lectura, no convenía que la luz, pero tampoco la energía que era capaz de forjarla, se desperdiciaran en forma inútil. Por ello, fue necesario difundir aquella otra preocupación a través del siguiente mensaje:



Revista LyF, año VI, N° 69, de mayo 1° de 1960, cuarta de forros.

martes, 17 de marzo de 2015

LOS INTEGRANTES DEL EQUIPO DE FUTBOL NECAXA EN 1935.

ESTUDIOS FOTOGRÁFICOS LyF y SME… ¿QUIÉN ES? ¿QUIÉNES SON?

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

Esta interesante fotografía, la encontré en un número de Revista de Revistas del año 1935. El tono sepia de la misma no deja de tener una carga de añoranza y sabor de antaño, lo que de inmediato provoca la detenida revisión de todos aquellos detalles reunidos en ese registro que llega hasta nosotros convertido en valiosa representación de nostalgia, nostalgia animada por el vocerío indescriptible de todos aquellos seguidores de un equipo que, para esas fechas ya había cobrado fama nacional por su racha ascendente, sus juegos ganados y hasta las copas y campeonatos que estaban en su haber. Confieso que mi afición al futbol es nula lo cual me lleva a no correr riesgos innecesarios si intento dármelas de conocedor.
   Por fortuna no es el caso. Sin embargo, veo en la imagen a 15 personajes uniformados con el uniforme rojiblanco. Los dos porteros llevando camisetas y calzoncillo de blanco reluciente. Parece que el reportero se adelantó un poco y esos bravos futbolistas no alcanzaron a ordenarse para la fotografía, con lo que el resultado fue este. Pero vaya, eso no es tanto el problema, porque el conjunto también quedó perfectamente enmarcado por quienes parecen ser funcionarios de la Mexican Light and Power Company, and Limited. También está por ahí quien parece ser el árbitro que se encargó de poner orden en el partido contra… ¡Oh Dios…! desconozco con quien, y un paso más atrás una hermosa señorita que hizo las veces de edecán… y es que no era para menos. Durante el campeonato 1935-1936, el Necaxa, el equipo de los “once hermanos” obtuvo los siguientes reconocimientos:

Fue campeón, Campeón de Campeones, Campeón del D.F., Campeón de Liga, Campeón de los Juegos Nacionales y Campeón de los Juegos centroamericanos en el Salvador… es decir, casi nada, lo que los lleva a convertirse en auténticos ídolos de la afición.


Esos “Once hermanos”, que en su mayoría fueron trabajadores de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A. sabemos que sus nombres y apodos eran: Raúl “Pipiolo” Estrada, Lorenzo “Abuelo” Camarena, Antonio Aspiri, Guillermo “Perro” Ortega, Ignacio “Calavera” Ávila, Marcial “Ranchero” Ortiz, Vicente “Chamaco” García, Tomás “Poeta” Lozano, Hilario “Moco” López, Julio “Chino” Lores y Luis “Pichojos” Pérez.

   Y algunos datos más. Sabemos que Marcial Ortiz, trabajó en el Departamento de Conexiones y Medidores, taller de reparación de medidores. Que Ignacio Ávila, prestaba sus servicios en el Departamento de Cobranzas de la Compañía. Que Vicente García, también laboraba en Conexiones y Medidores. De igual forma, Julio Lores se le podía localizar en el Almacén de artículos para deportes. Lorenzo Camarena fue probador de líneas. Y aunque no se le cite hubo otro gran personaje: Ernesto Pauler, quien trabajaba como Jefe del Garage de las Compañías. José Ruvalcaba a quien no vemos en la foto, y que fue “la revelación 1933", también formaba parte de las cuadrillas de Conexiones y Medidores. Antonio Azpiri, trabajó como oficinista en la Sección de Archivo del Departamento de Contratos. Se sabe que hubo otro jugador, de nombre Pedro López “Sardina”, cumpliendo órdenes que emanaban de su departamento: Conexiones y Medidores. Por su parte, Guillermo Ortega hacía cálculos y operaciones de aritmética en el Departamento de Contabilidad del Almacen de la Compañía de Tranvías.
   Desconozco también se si trata del parque “Asturias” o del parque “Delta”, pero sé que para descifrar todos aquellos misterios, confirmar datos ya proporcionados y dar más detalles sobre el abundante historial de Necaxa, hay muchos seguidores del equipo que saben bien a bien “santo y seña” de aquella –¿cómo llamarla?- ¿oncena? Así que en este nuevo intento por identificar la presente imagen que fue tomada hace ocho décadas, bien vale la pena que nos sumemos a su plena identificación, sabiendo incluso precisiones tan puntuales como la fecha exacta en que jugaron y con quién.

   Pues bien, “manos a la obra”.

viernes, 13 de marzo de 2015

UN DÍA COMO HOY… 14 DE MARZO… PERO DE…

EFEMÉRIDES DE LUZ y FUERZA DEL CENTRO, ASÍ COMO DEL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

UN DÍA COMO HOY… 14 DE MARZO… PERO DE… 1916: Se publica Rojo y Negro N° 3:

ROJO Y NEGRO NÚMERO 3
ÓRGANO DEL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS
Año 1, México, 14 de Marzo de 1916, Núm. 3
COMISIÓN DE REDACCIÓN:
J. Rosales de la Vega, Director. Luis Ñ. Morones, Antonio Dávalos, Manuel Leduc, Salustio Hernández y Conrado Castro Chavert.
ADMINISTRADOR: Enrique Guzmán.
OFICINA: Salón "Star" 2° calle de San Diego, No. 5 Ap. Postal: 5257. Tel. Méx. 1646 Neri
En ningún caso serán devueltos los originales.



UN DÍA COMO HOY… 14 DE MARZO… PERO DE… 1932: Fue colocada la placa-relieve conmemorativa, en el edificio de Gante, a la memoria del Ing. Frederick Stark Pearson, fundador de la Mexican Light and Power Company, Limited. El trabajo fue realizado por el artista Lorenzo Rafael Gómez, quien se encargó de hacer el magnífico retrato de Pearson. Luis Riba y Cervantes fue el encargado de descubrir el busto, en tanto que G. R. G. Conway fue quien dirigió unas palabras, como sigue:

   En el edifico de las Compañías  Mexicanas de Luz y Fuerza Motriz, S.A. Y de tranvías de México, S.A. se efectuó el día 9 del actual una sencilla pero significativa ceremonia, con motivo del descubrimiento de un busto en cobre, alto relieve, del ilustre Dr. Fred Stark Pearson, notable ingeniero americano que concibió y llevó a cabo los grandes desarrollos hidroeléctricos de Necaxa.


   El Señor Lic.  don Luis Riba y Cervantes fue quien, en presencia de los altos jefes de las Compañías citadas y de gran número de empleados y obreros de las mismas, tiró del cordón que sujetaba la cortina que cubría el retrato en cobre del Dr. Pearson, después de haber dirigido algunas frases a la concurrencia, honrando la memoria del eminente sabio que, habiendo visitado la hermosa región de Necaxa, se dio cuenta de sus condiciones verdaderamente privilegiadas y concibió la idea de efectuar allí lo que hoy es fuente de vida de numerosas industrias: los grandes desarrollos hidroeléctricos de Necaxa.
    El busto del Dr. Pearson fué primorosamente forjado en cobre por el artista don Lorenzo Gómez, de cuyas magníficas obras ya se ha ocupado cuidadosamente en el muro principal del edificio de Luz y Fuerza, como un homenaje perdurable a la memoria del Dr. Pearson.
   Asistieron al acto del descubrimiento de esta obra, además de los altos jefes y empleados de las empresas de Luz y Tranvías, el Señor Miller Lash, Presidente de las Juntas Directivas de ambas empresas,  que radican en Toronto, Canadá, y las distinguidas señoras de Miller Lash y de G.R.G. Conway.

QUIEN FUE EL DR. PEARSON

   Fred Stark Pearson nació el 3 de julio de 1866 en la población de Lowell, Mass., E. U. de A., y recibió su título de Ingeniero Electricista en 1885, en el “Tufts Collage”.
   En 1903 vino a México el Ingeniero Pearson y habiendo hecho una visita a la región de Necaxa, se dio cuenta de las posibilidades enormes de aquel lugar, y concibió los desarrollos Hidroeléctricos de Necaxa, los cuales realizó más tarde, como un verdadero milagro de su genio y de su fe.
   Fueron los desarrollos de Necaxa las primeras obras hidroeléctricas que se emprendieron en México, siendo por lo tanto el Dr. Pearson, el fundador de la industria hidroeléctrica en el país.
   Los desarrollos de Necaxa  están considerados entre los más notables del mundo, en su género, y no sólo dichas obras fueron concebidas y realizadas por el Dr. Pearson, sino que ya anteriormente este genio de la ciencia había efectuado grandes trabajos en Brasil, para la producción de energía eléctrica, en Sao Paolo y Río de Janeiro.
   De Brasil el Dr. Pearson vino a México, donde realizó, como decimos antes, la estupenda obra de Necaxa; luego fue a Barcelona, donde también proyectó y realizó importantísimos desarrollos hidroeléctricos.
   Realizó también el Dr. Pearson notables trabajos en las ciudades de Toronto, Winnipeg y Cataratas del Niágara, Canadá ; El Paso, Tex. y  Ciudad Juárez.
   La Ironía del destino quiso que este hombre genial, que en su Vida lograra dominar con su ciencia y su fe a los más poderosos Elementos de la naturaleza, cayera al fin víctima de ellos: el Dr. Pearson pareció en el desastre del “Lusitania”, el 7 de Mayo de 1915.

   Es un gesto de nobleza el de jefes y empleados de las Compañías de Luz y de Tranvías al dedicar un monumento a la memoria de tan ilustre hombre de ciencia y de trabajo.

UN DÍA COMO HOY… 14 DE MARZO… PERO DE… 1958: Se realizó mudanza de la sucursal “Anáhuac”, ubicada en Bahía de Santa Bárbara y Bahía de todos Santos, y pasó su personal a servir al público el 17 del mismo mes, a la planta baja del edificio de Verónica.


UN DÍA COMO HOY… 14 DE MARZO… PERO DE… 1989: Se produce la firma del convenio con base en el cual se reformó el artículo 4° transitorio de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, que condenaba a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y a sus empresas asociadas a la liquidación, y suponía la integración forzosa del Sindicato Mexicano de Electricistas al Sindicato único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana, sindicato típicamente corporativo-estatista, cuyo modelo era garantía de mayor docilidad y control de las bases.