Entradas populares

domingo, 10 de mayo de 2015

UN DÍA COMO HOY… 10 DE MAYO… PERO DE…

EFEMÉRIDES DE LUZ y FUERZA DEL CENTRO, ASÍ COMO DEL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

UN DÍA COMO HOY… 10 DE MAYO… PERO DE… 1954: El famoso número telefónico 18-00-80 que durante muchos años fue el del conmutador, tanto de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A., como de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y sus Asociadas (en Liquidación), S.A., comenzó a funcionar desde esta fecha, sustituyendo a los números 35-16-00 y 18-02-35 que desaparecieron.

UN DÍA COMO HOY… 10 DE MAYO… PERO DE… 1954: Con esta fecha Se invita al personal de esta Empresa y al de las Empresas Subsidiarias a participar en el CONCURSO PARA EL EMBLEMA DE LA EMPRESA.
            

  
Además, este asunto tuvo resonancia en la Circular N° 309…


UN DÍA COMO HOY… 10 DE MAYO… PERO DE… 1956: El Sr. William H. Draper, Jr., Presidente del Consejo de la Compañía de Luz y Fuerza Motriz, S.A., dictó la conferencia “Los Problemas de Energía en América Latina y las Perspectivas para el uso de la energía atómica”, en el marco de la Conferencia Unida que se verificó los días 10 y 11 de mayo de 1956 en San Antonio, Texas, E.U.A.), bajo los ausopicios del Atomic Industrial Forum, Inc. y el Southwest Research Institute.

UN DÍA COMO HOY… 10 DE MAYO… PERO DE… 1961: Con fecha 10 de este mes, el Sr. José T. Álvarez Andrade fue designado para ocupar el puesto de Auxiliar de los Subtesoreros en el Departamento de Tesorería de la Empresa.


sábado, 9 de mayo de 2015

LA REVISTA "LUX"..., UNA POR UNA..., Y LAS QUE SIGAN. DICIEMBRE DEL AÑO 1928. REVISTA LUX N° 12.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

Portada de la revista LUX, diciembre de 1928.

   De entrada, encontramos un saludo que ofrece Felipe Bustos, recientemente elegido como Secretario General del S.M.E., y quien hizo una invitación para que la comunidad toda de trabajadores agremiados en este emblemático sindicato afirmara el camino trazado. Dicha empresa resultaba difícil, complicada pero ante tal escenario no era posible claudicar. De ahí que su arenga, desplegada con sólida vehemencia fuese en esos momentos el estandarte empuñado a la vanguardia como símbolo de la lucha obrera, y donde los electricistas siempre fueron referente.
   La portada, lograda en tonos con tendencia al rojo, muestra a un niño descalzo, realizando labores de “aguador”, uno de aquellos oficios que venían desde la época del virreinato y que pervivieron no solo en el siglo XIX. También, y como puede comprobarse, seguía siendo una actividad en el avanzado siglo XX. Creo que es notorio el hecho de que el mensaje subliminal intentaba evitar que los niños se convirtieran en una extensión de la mano de obra forzosa, en la que además no percibían más que una ridícula compensación. La recia mirada, esa armonía corporal que consigue el equilibrio, incluso el de los dos recipientes que lleva cargando, se fortalece con otro elemento apenas perceptible como es lo intenso de un sol al que hace frente su moreno rostro el que, para fortuna del fotógrafo, se observa completo, y donde ese sombrero de palma queda de lado, pues nuestro personaje se sabía retratado. De todo lo anterior se tiene como resultado –además-, una imagen que refleja condiciones de miseria, abuso, inocencia, ternura, dolor, y una rara condición donde el artista recupera el momento en que ese niño tiene que hacer un alto en el camino y, sin mirarse las ropas logra imponerse en un primer plano, mientras que, como telón de fondo se tiene otra realidad. Esta se pierde ante el llamado que su silencio implora en la dilatada resignación que también es posible apreciar.

Detalle de la portada.

   Varias páginas se ocupan del reciente suceso de las elecciones generales en que se decidió elegir al nuevo Comité Ejecutivo del Sindicato., mismo que quedó integrado como sigue:

Secretario General, Felipe Bustos; Interior, José V. Arias; Exterior, Vicente G. Rodríguez; Trabajo, Roberto Cornejo; Tesorero, Carlos Álvarez Varela; Actas, Antonio Vallejo; Instrucción, Francisco de Celis; Subsecretario del Trabajo, Daniel Hernández; Subtesorero, Gregorio Azpeitia; Instrucción, José R. Cruz.

Comisión de Hacienda: Carlos F. Padilla, Presidente; Francisco S. Garnica y Francisco González, Vocales.

Comisión de Honor y Justicia: Guillermo B. Bravo, Presidente; Manuel Arroyo y Francisco Ayala, Vocales.

Comisión Mixta: Luis Jardón, Presidente; Carlos Téllez y Antonio Nájera, Vocales.

Comisión de Prensa: Pedro Ruiz Saiz, Presidente; Alberto Torres y Gabriel Álvarez, Vocales.

Comisión Técnica de Trabajo: Hipólito P. Sepúlveda, Presidente; Delfino Revilla y Andrés Vilchis, Vocales. 

   Se presentaron los discursos del caso y se prestó juramento, así como la entrega del Comité saliente al que, a partir de esos momentos, 14 de diciembre de 1928 tomaba la estafeta de las responsabilidades. Concluyó aquella ceremonia con un festival, donde participaron desde un sexteto y el reparto de premios que supieron “conquistarse los alumnos de las clases que se imparten en nuestra Agrupación, durante el pasado curso escolar…” Un baile, vino a ser el feliz desenlace de aquel acontecimiento, el cual se desarrolló en el Salón ubicado en Tacuba 2.
   En sus “Lecturas para obreros”, José R. Cruz confeccionó un texto que sirvió como balance de todo lo realizado en 1928. En seguida, “El Hombre y el libro” se convirtió en otra serie de ideas que vinculan la alianza habida entre aquellos que, pretendiendo cultivarse, formarse dentro de un ambiente para ampliar sus conocimientos, estos son dados a partir de la buena selección de obras literarias, porque “Cada libro, pues, es un acarreo al gran edificio de la inteligencia, siempre en construcción, y que no se acabará nunca, por más años y siglos que dure el mundo”.
   En “Propaganda Cultural” dan a conocer los diversos métodos para erradicar un problema entonces presente en algunos sectores: el analfabetismo, para lo cual se indica que “nuestro Sindicato, con la valiosa ayuda de la Cía. Mexicana de Luz y Fuerza, gasta alrededor de $5,000.00 anuales en el sostenimiento de su Escuela para Obreros, y que, individual y colectivamente, estamos obligados todos los que nos honramos en pertenecer al Sindicato Mexicano de Electricistas, a aprovecharnos de estos nobles esfuerzos”.
   Y mientras Gonzalo Palma se desborda en un artículo que tituló “Inteligencia y músculo”, exaltando las virtudes que estos dos términos representan tanto en el cultivo corporal como en el industrial, Rubén Prado en “Victoria del Bloque El2ctrico (sic), hace una defensa de la disputa que se dio a partir de contender –en buena lid- y dentro del proceso de las jornadas electorales, contra la “Vieja Guardia”, es decir que hubo a partir de ese momento una confrontación que dejaba ver la forma práctica de distanciarse, precisamente de las formas del pensamiento que defendían los antiguos trabajadores, frente a las novedosas actitudes que detentaban nuevas generaciones de obreros, lo cual trajo como consecuencia ríspidas actitudes que alcanzaron el subido tono de las discusiones. Y no se habla más que la puesta en práctica de un suceso donde al amparo de un mero “carácter altamente quijotesco” surgieron diferencias ideológicas que de mucho sirvieron para proponer nuevas rutas en ese largo camino de la lucha obrera que se estaba alcanzando al interior del S.M.E.
   Una página de honor es la que recoge el conjunto de diversos alumnos que se distinguieron en los cursos impartidos en aquella recordada escuela que comenzaba a dar sus frutos, ya fuese en la primaria elemental, o el primero y segundo grado superior, así como en los tres niveles en inglés. He aquí, como homenaje de aquel primer cuadro de estudiantes tan memoriosa lista y la respectiva imagen que hoy nos lo recuerda:



   En la continuación de tan grata lectura, encontramos la “Sección Científica”, la cual se ocupa, como ya lo he hecho en “Curiosidades eléctricas de antaño exhumadas hogaño” el tema sobre el “Cincuentenario del Alumbrado Eléctrico”, y donde a partir de ese gran invento, que luego perfeccionaría Tomás Alva Edison, las grandes ciudades de nuestro país se verían beneficiadas de la instalación de este servicio, mismo que alcanzó sus mejores días durante la octava década del siglo XIX y de ahí, en adelante.
   Otro tema que era imposible dejar de lado, tiene que ver con el pulimento de la “Nueva Ley del Trabajo”, de la que se ofrecen en este número otros aspectos relacionados con los planteamientos establecidos en el Art. 123 de nuestra Constitución, pues a partir de la discusión que, en algo así como “sesión permanente” estableció la Confederación Nacional de Electricistas y Similares, de la que entonces Salvador Celis Gutiérrez figuraba como Secretario General, se fijó el compromiso de discutir, ante el Ministro de Gobernación aquel asunto donde la propia Confederación “profundamente alarmada [veía] amenazados los Contratos Colectivos de Trabajo que tiene celebrados con las diversas empresas que explotan electricidad en el país… [a partir de] los procedimientos para establecer el Seguro Social…” asunto de notoria relevancia desde aquellos tiempos y que, casualmente en el nuestro, a 80 años de distancia parece ser una omisión deliberada de parte de los nuevos gobiernos que ya no respetan ese imperativo.
   Confieso que, como aficionado a los toros, la presencia en “Conceptos” del artículo “Las Corridas de Toros”, escrito por José Batlé Ordóñez me somete a opiniones encontradas, debido a los interesantes argumentos que plantea su autor, sobre todo en unos momentos en que dicho espectáculo se encuentra en un momento de absoluta vigencia. No recurre a lugares comunes, lo que ya es de agradecer, y lo hace reflexionando seriamente en aspectos que terminan convirtiéndose en una seria y equilibrada postura, donde pone de manifiesto algunos pasajes que cuestionan la crueldad habida para con los toros, así como su sensata advertencia de que “Si uno de los fines más preciados de la civilización es el de suavizar los caracteres y las costumbres y hacer cada vez más efectivos los dictados de la moral, la plaza de toros es contraria a la civilización”.
   La sección gráfica ilustra en siete retratos de “ovalito” a los nuevos Secretarios del Sindicato Mexicano de Electricistas, en interesante armonía y equilibrio de la composición. Voltea uno la página y allí están las “Gráficas Mundiales”, interesantes de suyo, como por ejemplo esa apreciación de diferencias habidas entre el que fue un villorrio, es decir la antigua población de los Ángeles, en California (E.U.A.) en 1853, donde “los mexicanos son perseguidos, despreciados de la ciudad que fundaron”, para luego encontrarnos con una vista aérea del mismo sitio, pero ahora convertido en una gran urbe, moderna y cosmopolita.

Los Ángeles en 1853…

…Los Ángeles, vista aérea, en 1928.

   Armando Raspa en “Sincronizando O.K.” vuelve a hacer de las suyas, pues sostiene una figurada conversación con “Trolín”, personaje caricaturesco que hizo suyo la revista Electra que, como se sabe, era el medio de difusión impulsado por la empresa. Por cierto, tengo el honor de presentárselos:

Electra. El Magazine de Luz y Fuerza y Tranvías, año III, Junio de 1929, N° 47, p. 27.

   Las infaltables “Selecciones poéticas” recogen sentidos versos de Juana de Ibarbourou, Rosario Sansores y J. Antonio Gómez. Angustia, Como se va la vida –dos interesantes sonetos-, y Venganza tres cuartetas… todas ellas reuniendo una exquisita vena literaria.
   En “Una Novela Mensual” aparece el texto de Walter Ottolenghi, “El Filtro del Olvido”.
   Al estilo de los viejos periódicos decimonónicos, donde llegaron a publicarse infinidad de “Charadas” o, como lo asienta el Diccionario de la Real Academia Española: “Acertijo en que se trata de adivinar una palabra, haciendo una indicación sobre su significado y el de las palabras que resultan tomando una o varias sílabas de aquella”, se publicó en “Nuestro concurso” esta adivinanza,[1] la cual además contó con el detalle de ir ilustrada.
   Y así, en medio de aquel notable conjunto de aspectos que daban relevancia a las intensas actividades acumuladas a lo largo de 1928 que se terminaba, también concluyo y por ahora, con esta nueva reseña sobre LUX.

[1] Lo anterior recreando una leyenda, originalmente escrita por la niña Emilia Preciado G. de 13 años de edad. (N. del A.).

viernes, 8 de mayo de 2015

SOBRE ALBERTO ISAAC, “LA FLECHA DE COLIMA” Y COLABORADOR PARA LA REVISTA LyF. (SEGUNDA PARTE).

PERFILES DE LUZ, O GALERÍA DE PERSONAJES. RESEÑAS PUBLICADAS EN EL BLOG: LUZ y FUERZA DE LA MEMORIA HISTÓRICA.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

ALGUNOS DATOS SOBRE ALBERTO ISAAC, “LA FLECHA DE COLIMA” Y COLABORADOR PARA LA REVISTA LyF. (SEGUNDA PARTE).

   El solo hecho de traer hasta aquí algunos aspectos sobre un personaje que, como ya hemos comprobado, se trata de #todo un personaje”, es a causa de que en la frecuente revisión de materiales biblio o hemerográficos que deben consultarse para las investigaciones en puerta, apareció en un viejo ejemplar de la revista ARENA. N° 8, del 29 de diciembre de 1941 una curiosa fotografía que nos presenta al jovencísimo Alberto Isaac acudiendo a la “Semana deportiva Internacional en la ciudad norteamericana de Oklahoma. Además, lo hizo integrado a un contingente de otros tantos deportistas tanto en natación y clavados, como en box y “basquet ball”.
   Como un mero recuerdo de quien después se convertiría en figura nacional de la natación, y luego en un reconocido caricaturista, e incluso como funcionario público; y luego director, guionista y eventualmente actor en “Cuartelazo” producción cinematográfica del año 1976, van los siguientes testimonios con que se le recuerda.


Esta publicación, entre taurina y deportiva, comenzó a publicarse a finales de 1941. Su director fue el Sr. Alfonso Gaona, quien desde un año antes ya estaba convertido en el Gerente o empresario de la plaza de toros “El Toreo”. Más tarde seguiría en dichas funciones, y en diversos periodos al frente de la administración de la plaza de toros “México”.
Por supuesto que su vida se extendió hasta julio de 1942.





   Y luego, en la parte eminentemente dedicada al cine, su legado fue CUARTELAZO:

Dirección: Alberto Isaac, 1976
Historia: Alberto Isaac, Héctor Ortega, María Antonieta Domínguez
Producción: CONACINE-DASA Films, Luis Bekris. Sindicato: STPC
Diseño: Lucero Isaac; Dir. de Arte: Jorge Fernández
Fotografía B/N: Daniel López
Música: Raúl Lavista
Sonido: Javier Mateos y Abraham Cruz
Edición: Alfredo Rosas Priego
Decoración: Ernesto Carrasco; Maquillaje: Margarita Ortega.



Vaya pues, un reconocimiento al personaje que habiendo alcanzado tanta fama, también tuvo el acierto de colaborar largo tiempo, y en forma muy cercana con la entonces Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A.

SOBRE ALBERTO ISAAC, “LA FLECHA DE COLIMA” Y COLABORADOR PARA LA REVISTA LyF. (PRIMERA PARTE).

PERFILES DE LUZ, O GALERÍA DE PERSONAJES. RESEÑAS PUBLICADAS EN EL BLOG: LUZ y FUERZA DE LA MEMORIA HISTÓRICA.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

ALGUNOS DATOS SOBRE ALBERTO ISAAC, “LA FLECHA DE COLIMA” Y COLABORADOR PARA LA REVISTA LyF. (PRIMERA PARTE).

   Los siguientes apuntes, provienen de mi libro –inédito-:

“ELECTROCARDIORISAS: 71 CARICATURAS INÉDITAS DE ALBERTO ISAAC AHUMADA. BREVE ESTUDIO Y BREVE INTRODUCCIÓN DE JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE. ARCHIVO HISTÓRICO DE LUZ Y FUERZA DEL CENTRO”. México, 2013. 88 p. Ils.



   Dice su hijo Claudio Isaac que tras cumplir con la petición de sus hermanas mayores, se efectuó una misa en memoria del también conocido como “la flecha de Colima”, por aquellas sus andanzas acuáticas y natatorias de años mozos. Cuando el padre discurría en su sermón de marras, de pronto éste afirmó que “Dios recién le había comunicado que ya lo tenía en su regazo…”[1]
   Claudio, compadeciéndose del oficiante sólo sacudía levemente la cabeza para tratar de enmendarle la plana al ministro de dios e intentarle decir: “yo lo podía ver –a mi padre- con toda nitidez negando levemente con la cabeza, esbozando una mueca de mofa en los labios, riendo por dentro”.
   Si en los momentos más dolorosos por la reciente ausencia de un ser tan querido y entrañable como Alberto Isaac, el propio hijo nos proporciona la última y más verídica fotografía de su personalidad, es que eso fue a lo largo de sus casi 75 años: un hombre que no se tomó tan en serio la vida salvo en los casos más necesarios e indispensables, pero no por ello los más urgentes.
   Homo Stupidus podría parecer el último libro dedicado a reunir los cartones, los muchos cartones que en vida entregó el infatigable Alberto Isaac. Pero estoy convencido de que siempre hay alguna nueva o desconocida veta que dejan entrever los otros laberintos por donde pudo haber transitado, en este caso nuestro personaje.
   Entre las muchas virtudes que Alberto Isaac solía mostrar para gozo de muchos, envidia de muchos e incomodidad de otros tantos “muchos”, era su infalible impronta como caricaturista (“monero” dirán algunos, con propiedad). Y es que Alberto Isaac también se distinguió como deportista, cinéfilo, director de cine y director también del Instituto de Cinematografía. Dicen quienes le conocieron que desde niño le daba por hacer “monitos” y andando el tiempo fueron motivo de publicación en cuanto medio periodístico o hasta televisivo le abrieron sus puertas. Allí, están para muestra Don Timorato, El Universal Gráfico, y luego como director de la sección de espectáculos en el Esto, ese tabloide en color sepia peculiar, destinado a dar información deportiva y que sigue circulando. De la misma forma, junto con Cabral, Guasp y Freyre, instituciones de la caricatura del siglo XX, realizaron un programa, Duelo de dibujantes que duró la friolera de siete años al aire.


   Empresa nada fácil en una época la suya, plagada de censura, misma razón que su agudo ingenio le ayudó a esquivar en emotiva faena, la de un torero de fama que ha logrado con lances y pases el dominio sobre el bravo toro llegado desde las dehesas de Gobernación, la presidencia de la república o de alguna de las oficinas ocupadas por carteras de alta jerarquía política.
   Punzante, draconiano, visceral y dueño de una carga bastante ácida de humor y capacidad de síntesis, lograba en cada caricatura no el retrato fiel de un personaje del momento, encumbrado fuese a base de escándalo o de gloria. El toque fino y mordaz de su pluma se encargaba de dar forma bajo el decantado consejo de “todo parecido con la realidad…, es mera coincidencia”.
   Así se las ingeniaba Isaac para salir airoso y volver a hacer de las suyas en nuevo alarde de perseverancia monera. Sus mejores creaciones, como ya quedó dicho las puede encontrar el interesado en la prensa nacional, que va de los años cuarenta hasta los últimos días de su vida.
   De Alberto Isaac Ahumada caricaturista hebdomadario o casi de una publicación hasta hoy desconocida como es la revista LyF[2] nos queda muy claro que su línea de trabajo estaba delineada en el rico manantial de propuestas que el entorno de Luz y Fuerza como empresa, y Luz y Fuerza como conjunto de trabajadores pudieran darle para crear y recrear circunstancias propias, en medio de un ámbito en el que lo mismo se sabía dueño del humor más ingenuo que del cáustico para retratar lo cotidiano de unas labores tan específicas como las de esta empresa centenaria. Consciente de su papel en la difusión de ideas, y sin entrar en el terreno de los largos discursos, podía sumarse a cuanta campaña de “seguridad e higiene” se realizara con objeto de evitar, en lo posible los accidentes que por circunstancias muy especiales, pesan en el desarrollo de actividades que ponen en riesgo la vida del trabajador. Para evitarlo, nada más agradable que el humor. “¡Eso, déjenselo a Alberto Isaac!”, parece como si de pronto escucháramos a Fidel Cossío, el entonces director de más de 80 números mensuales, donde casi en todos estuvo presente el apunte gozoso, divertido y punzante de Alberto Isaac que saltaba a la vista con la peculiar cabecera que los adornaba:

   Tierra adentro, publicación del programa cultural Tierra Adentro de Conaculta, dedicó su número 94 a celebrar con todos los honores el paso por este mundo de Alberto Isaac. Aquí una reseña de Mauricio Flores.

ALBERTO ISAAC: PASIÓN, INTELIGENCIA Y ORIGINALIDAD

   Caricaturista, artista plástico, periodista y cineasta, Alberto Isaac (1925-1998) perteneció a una especie rara: "la de los creadores inclasificables y generosos". Y no existe mejor epitafio que "ese reconocimiento, el del trato que se interrumpe dolidamente y continúa incesante en la memoria".
   Así define Carlos Monsiváis la personalidad y obra de quien, creador de una filmografía con 14 títulos, sentenciaba al final de su existencia: "A estas alturas de mi vida, he renunciado a la idea de ser un maestro del cine; soy sólo su esclavo.
   "Vivo en Comala, pueblo de Colima cuyo nombre ha dado la vuelta al mundo. Comala es una comunidad tan famosa como Macondo, Yoknapatawpha o Santa María... La Comala de veras —¡gracias a Dios!— no se parece nada a la Comala de Juan Rulfo... No es un pueblo fantasma. Al contrario, es un lugar risueño de calles de piedra de río, tejados rojos, muros blancos y muchas huertas".
   Una certeza con la cual vivió los últimos años, siempre entregado a sus distintos oficios con pasión, inteligencia y originalidad, según se advierte en la presentación de la más reciente entrega de la revista Tierra Adentro, y que incluye ensayos y testimonios sobre su obra bajo la firma de Alejandro Pelayo, Leonardo García Tsao, Claudio, Emilio García Riera, Gonzalo Villa Chávez, Alvaro Rivera Muñoz y Carlos Monsiváis.
   "En el culto tan sarcástico como entrañable de la provincia, Isaac reunía dos pasiones: la noción de paraíso perdido y el amor por el gran cine norteamericano de los treinta y los cuarenta, ese depósito noble de toda suerte de paraísos perdidos o borrados (...). A la asfixia del terruño, Isaac opone la liberación de la nostalgia.
   "Y de eso tratan, en última instancia, En este pueblo no hay ladrones, Los días del amor (el film más autobiográfico) y El rincón de las vírgenes (basado en textos de El llano en llamas y que él quiso llamar Viejas jijas del demonio, lo que no permitió la censura)", escribe Monsiváis.

Oficio inconfundible

   En el texto Alberto Isaac, el caricaturista, Rivera Muñoz delinea el perfil de quien al abordar el oficio periodístico se hace "inconfundible en una época en que todo se confunde: la derecha con la izquierda, la izquierda con el centro y el centro con lo de adentro.
   "La sensibilidad, el humorismo inteligente y la sátira fina que dan siempre en el punto vulnerable de la víctima sin aniquilarla, el no detenerse en el simple humor sino postulando un ideario político, siempre a la izquierda, y una conciencia crítica, nunca sometida, definen su trayectoria en este género".
   Los trazos de Isaac no perdonaron a nadie. "Con ingenio festivo, expuso en toda su ridiculez lo que subyace en las declaraciones de los actores políticos y las organizaciones de membrete, las expresiones coloquiales, costumbres y tradiciones políticas salpicadas de aforismos, que los estudiosos de la cultura siempre terminan por definir como surrealista", comenta Rivera Muñoz.
   Acompañan los artículos dedicados a Alberto Isaac, ilustraciones de su obra pictórica y ceramística, así como material fotográfico perteneciente a los deudos del artista, la Secretaría de Cultura de Colima y la Cineteca Nacional.


   Pues bien, y ya con el tesoro más que descubierto, queremos compartir con los lectores de este nuevo trabajo la etapa que, como caricaturista tuvo Alberto Isaac en la revista LyF, que va de los años 1954 a 1961. El Archivo Histórico de Luz y Fuerza del Centro, en su afán por difundir su patrimonio documental, ahora tiene el orgullo de ofrecer este legado gráfico de uno de los mejores caricaturistas que hicieron época en la segunda mitad del siglo XX mexicano.
   No puedo terminar sin dejar de citar una declaración, exageradamente seria, pero que rompe con el estilo del Alberto Isaac humorista. Nuestro personaje fue invitado como juez para el concurso “Deportista LyF más popular de 1957”, que por otro lado hizo época.
   Dice el redactor de la nota que “Como es bien sabido Alberto Isaac aparte de tener ese particular ingenio como caricaturista fue un deportista que con su constancia y tezón puso muy en alto el nombre de México en el extranjero, a través de todas las competencias en que participó dentro de la natación.
   “Con este motivo nos hemos acercado hasta él para pedirle que en una forma breve nos dé su opinión con respecto a este concurso, a lo cual nos dice:
   Y aquí las declaraciones llenas de formalidad de Isaac Ahumada:
   “Es encomiable la labor de la Compañía de Luz que se preocupa por estimular a los cientos de trabajadores que prestan sus servicios en ella y que se dedican al deporte sea cual fuere su rama, amateurs o profesionales. El estímulo que puede recibir el deportista como reconocimiento a su esfuerzo de parte de sus compañeros de trabajo, tiende a crear un nuevo impulso y afán de superación…
   ¿Qué funcionario público habrá hecho antes estas declaraciones?
   “Considero –termina Alberto Isaac- que en este evento deportivo es tan apreciable el concursante que ocupa el 10º o 15º lugar (menos mal) como aquel que obtenga el 1er lugar, pues hay que tener en cuenta que si todos son deportistas lo principal es competir, no precisamente ganar”.
   Este es un guiño, el menos conocido de Alberto Isaac, pulcro y correcto en su declaración, pero quiero imaginarlo, apenas terminada la breve intervieu se habrían desatado las carcajadas; las suyas y las de quienes le rodeaban luego de un peculiar y relajado gracejo acompañado, como dijo José Luis Cuevas “de puro humor que son Puro Isaac: ingeniosos, agudos, irreverentes y sobre todo, irresistiblemente divertidos”.
   Termino apuntando el hecho de que este trabajo, reúne 71 caricaturas inéditas, de las que el propio Claudio Isaac, al visitar el Archivo Histórico mostró su asombro por la novedad de un material que simple y sencillamente no conocía. Para Claudio, esto representó una forma más en la que su padre dejó demostrada su capacidad creativa, sobre todo en una publicación de la que pareciera reflejarse sólo un panorama general de la manera en que funcionaban todas sus estructuras. Por fortuna, los editores tuvieron a bien invitar a quien, por aquellos años comenzaba a destacar como notable deportista, pero también como un dibujante el que, al adentrarse en la vida laboral de la entonces Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A., pudo acercarse tanto y bien, que entendiendo la forma de ser y de pensar de muchos “electricistas”, supo traducirla en esta suma de la caricatura, cuyo humor blanco da un toque entrañable, ahora que Luz y Fuerza del Centro ya no existe. Ojalá que su recorrido a todos aquellos que formamos parte de esa familia tan particular, nos sea leve y cure, en alguna medida la dolorosa herida que aún sigue abierta.

Ciudad de México, a 13 de febrero de 2013.



[1] Alberto Isaac: Homo Stupidus. Presentación de Claudio Isaac y prólogo de José Luis Cuevas. México, Colima, Gobierno del Estado de Colima, Universidad de Colima, Editorial Cal y Arena, 1998. 185 p. Ils.
[2] La revista LyF comenzó a publicarse en 1954 y sus últimos números salieron en 1961 (se tiene conocimiento del Nº 81, aparecido en noviembre). Como lo indica en su Directorio, fue una Publicación mensual al servicio de los trabajadores de la Cía. Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A. y sus subsidiarias. Autorizada como correspondencia de segunda clase en la Administración de Correos Número Uno de México 1, D.F., el 18 de Noviembre de 1954.

jueves, 7 de mayo de 2015

RECORDEMOS LOS 137 AÑOS DEL ALUMBRADO ELÉCTRICO.

CURIOSIDADES ELÉCTRICAS DE ANTAÑO EXHUMADAS HOGAÑO.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.


   En Lux, la revista de los trabajadores misma que vengo reseñando desde sus primeros números, publicados en 1928, aparece en el que corresponde al mes de diciembre de ese mismo año una interesante sección –que lamentablemente no está firmada-, y donde se reseñan los principales acontecimientos que se materializaron en aquel invento, el de la lámpara de arco, donde participaron tanto Elihú Thompson y Charles Francis Brush, mismos que realizaron permanentes investigaciones en el Instituto Franklin (California, E.U.A.) donde realizaron sus estudios. Por parecer importante dicha descripción que comparte Lux, incluyo a continuación el facsímil de dicha página. Así nos enteraremos de aquel gran paso, el cual aseguraba una vida mejor a las siguientes generaciones.


LA “DECENA TRÁGICA”: DAÑOS A LA INFRAESTRUCTURA DE LA MEXICAN LIGHT…

LUZ y FUERZA DE LA MEMORIA HISTÓRICA. DEL ANECDOTARIO ELECTRICISTA.



POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

   Uno de los episodios “negros” en la historia moderna de nuestro país, es la “Decena Trágica” (del 9 al 18 de febrero de 1913). Dichas jornadas culminaron con el derrocamiento y asesinato de los entonces Presidente y Vicepresidente de la República: Francisco I. Madero, así como José María Pino Suárez, lugar que ocupó el Gral. Victoriano Huerta al materializarse una dictadura militar. Los hechos más representativos de la “Decena Trágica” ocurrieron en el perímetro que va de la Ciudadela a la plaza de la Constitución, sitios en los que se suscitaron diversos tiroteos que dejaron otro número importante de muertes. Habiéndose ocupado diversos autores a este capítulo desde diversas ópticas, pocas son las referencias que existen sobre otros tantos detalles que también se desarrollaron durante esos diez días que conmovieron no sólo a la ciudad de México, sino al país en su conjunto.
   Entre esas circunstancias, la Mexican Light and Power Company, Limited junto a la México Transways Company que entonces funcionaban de manera conjunta sufrieron una serie de daños en su infraestructura, asunto que se revisará a continuación.

En su momento, estas fotografías, pertenecieron al Archivo Histórico de Luz y Fuerza del Centro (en extinción).

   Fue la Decena Trágica el episodio más terrible e intenso de la Revolución Mexicana que se vivió en la ciudad de México. Precedido de hechos que se relacionan con la pugna del poder, pero sobre todo porque ahí sucedía el último aliento emanado del porfiriato; los autores del cuartelazo fueron leales a don Porfirio en diversos momentos y circunstancias. Lo ocurrido entre el 9 y el 18 de febrero de 1913 marcó no sólo al país, sino a los habitantes de la ciudad capital que vivieron el duro castigo de las balas, la metralla y los cañones junto al insoportable agobio de la muerte.
   El registro existente en imágenes del escenario urbano nos da cuenta lo mismo del posicionamiento militar de ambos bandos, que de la cruenta batalla y su balance fatal. Otras imágenes captan la insolencia de los responsables del levantamiento o la tremenda angustia de quienes integran la primera muestra democrática del siglo XX, violentada y arrasada no solo por el natural enemigo, sino por una revolución social que asimismo no cobraba clara conciencia de su verdadero destino.

Personal de las dos empresas afectadas intervino para restablecer el servicio en cuanto las condiciones lo permitieron.

   Más allá de estos comportamientos, analizados con cuidadosa atención lo mismo por testigos presenciales que por estudiosos en la materia, también existe un conjunto de imágenes que, al quedar registradas por uno o varios fotógrafos que, por encargo de la ML&PC, reunieron cerca de 90 fotografías donde quedó de manifiesto el daño en la infraestructura de dicha empresa. Con dicha evidencia la Mexican Light tuvo a partir de ese registro forma de iniciar un reclamo e indemnización ante el gobierno usurpador para recuperar parcial o totalmente el costo de postes metálicos dañados o caídos, cable conductor, así como resarcir el monto de las pérdidas ocasionadas por el corte al suministro de electricidad. Realmente se sabe muy poco pues en principio la información relacionada con el caso no ha aparecido. Y lamentablemente también es muy probable que no prosperara la denuncia hecha ante el nuevo gobierno que, en tanto responsable de un golpe militar, se encaramaba en el poder. Difícil situación sí, pero evidente hoy a la luz de unos hechos que, gracias a estos documentos gráficos, revaloran el significado de un amargo episodio el cual, nunca más queremos que se repita, sobre todo bajo la espiral histórica sentenciada por el filósofo napolitano Giambattista Vico al respecto de ver en la historia un comportamiento denominado corso ricorso; la que retorna siempre al mismo punto, aunque a otro nivel.

En calles ubicadas entre la Ciudadela y la Plaza de la Constitución se suscitaron diversos enfrentamientos donde no sólo cayeron buen número de civiles y soldados. También se vinieron abajo postes de la infraestructura de la ML&PC.

   La Mexican Light… creada el 24 de marzo de 1903, pone en operación su primera planta, la emblemática hidroeléctrica de Necaxa, a partir del 6 de diciembre de 1905, por lo que desde entonces y hasta el mes de octubre de 2009, la infraestructura de esta empresa proporcionó un servicio a clientes domésticos e industriales, en su principal dominio: el corazón de México.
   Los materiales gráficos mencionados aquí son, hasta ahora totalmente inéditos, de ahí su importancia para presentar a los lectores una pequeña, pequeñísima muestra, con objeto de que se conozca parte de aquella historia, para con ello formarnos puntual idea del que fue amargo y oscuro capítulo en el proceso de la Revolución Mexicana y que, por otro lado, reivindica las causas todas de su auténtico levantamiento y razón de ser.

   Lo anterior, como ya se apuntó, es resultado de algunos apuntes que pretendían dar forma a un trabajo más amplio a partir de la que, personalmente consideré como la “Joya” de la colección fotográfica del que fuera el Archivo Histórico de Luz y Fuerza del Centro. Me refiero, como ya lo habrán adivinado, a un álbum que contenía 178 fotografías, de las que 83 dan cuenta de los apuntes aquí presentados. Espero que más adelante, y derivado de su reposada y nueva contemplación, sea posible completar las ideas e interpretaciones construidas en torno al capítulo aquí abordado.

martes, 5 de mayo de 2015

UN DÍA COMO HOY… 6 DE MAYO… PERO DE…

EFEMÉRIDES DE LUZ y FUERZA DEL CENTRO, ASÍ COMO DEL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

UN DÍA COMO HOY… 6 DE MAYO… PERO DE… 1958: Entra en operación la nueva unidad de 82,500 kW de la planta “Lechería”, propiedad de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A.

La planta termoeléctrica de Lechería en 1958.

UN DÍA COMO HOY… 6 DE MAYO… PERO DE… 1959: Cuatro grupos de 32 estudiantes de tercer año de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, visitaron las instalaciones del Sistema Hidroeléctrico de Necaxa durante los días 6, 11, 15 y 29 del pasado mes de mayo, respectivamente. Durante su recorrido por el Sistema tuvieron oportunidad de apreciar en forma adecuada las instalaciones de las plantas de Necaxa y Patla, habiendo actuado como guías para cada una de las visitas los señores Fernando Llano R., Alfonso Rodríguez M., Andrés Fierro Iturralde y Benjamín Rosete Palma respectivamente.

Col. “Griselda Guevara” (q.e.p.d.)