Entradas populares

viernes, 11 de agosto de 2017

MEMORIA DEL SINDICATO “SOLIDARIDAD”, EN LA CIUDAD DE GDAŃKS. (II).

TESTIMONIOS DE SINDICALISTAS y TRABAJADORES. S.M.E.-LyFC.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

VISITA AL MUSEO DEDICADO A LA MEMORIA DEL SINDICATO “SOLIDARIDAD”, EN LA CIUDAD DE GDAŃKS.

SOBRE UNA VISITA A POLONIA (AQUÍ TERMINA).

   El edificio es imponente, cuya moderna construcción le da un sentido que nada podría envidiar de otros inmuebles destinados a la exaltación de la obra artística, por ejemplo. En este caso, rememorar una etapa particular y característica como la que quedó escrita en los anales de la Polonia más reciente, y ello a través de ese movimiento sindical sin precedentes, hacen crecer la verdadera devoción que dicho episodio representó para la liberación de un sector laboral oprimido, mismo que defendió sus principios y derechos al punto que el museo se convierte en punta de lanza para mostrarlos al mundo sin rubor alguno.

Número 1, del mes de abril de 1981 de la publicación denominada SOLIDARIDAD.

Entre abril y mayo de 1981, salía publicada LUX. La Revista de los Trabajadores, año XLIV, N° 312.

   Entre lo magnífico de aquellas instalaciones puede destacarse la enorme biblioteca, en la cual debe estar la summa de la bibliografía y la hemerografía dedicada al solo movimiento de liberación sindical, así como de la historia de otros sindicatos nacionales y extranjeros. Cuenta también con un archivo histórico e infinidad de salas donde queda un registro fehaciente que magnifica cada uno de los episodios que marcaron esa etapa, encabezada por su líder histórico: Lech Walesa. 

Aquí tienen ustedes la impresionante vista de la biblioteca.

   Imposible no referirme al resto de otras áreas en donde los especialistas, que desbordaron sensibilidad en su ejercicio de montaje, lograron lo imposible en lo posible de esa magnífica exposición permanente, de ahí que sea notoria la emoción que pretendo compartir con los amables lectores, ya que ese recinto es un auténtico modelo a seguir en cuanto al propósito que pretendan asumir, por ejemplo en nuestro propio país, aquellas instituciones sindicales que, a lo largo de su existencia, han logrado reunir o pueden justificar del mismo modo, un despliegue histórico de sus vidas, de su trayectoria, evitando con ello el olvido. Y esa demanda recae naturalmente en el caso del histórico Sindicato Mexicano de Electricistas, al que, sin ambages de ninguna especie seguimos perteneciendo –en espíritu-, jubilados, liquidados e integrantes de la reconocida “resistencia”.

He aquí la muestra del uso de transporte de la policía, a donde fueron detenidos, bajo represión y golpes cientos de trabajadores, sometidos seguramente a métodos de tortura. 

Cárceles recreadas en el propio museo, dan idea del maltrato a trabajadores durante aquel episodio histórico.

Uno de los mimeógrafos requisados, que luego, y con la sensible intención de recuperar la memoria, forman hoy día parte del discurso museográfico en la exposición.

   “Solidaridad” superó la represión más inimaginable impuesta por el estado. Esa dura realidad también quedó recreada en los escenarios donde sus integrantes pasaron penalidad y vejaciones bajo métodos de tortura. Allí se ve el uso de instrumentos como el mimeógrafo, del cual deben haber salido infinidad de impresos como boletines, pasquines anónimos en su mayoría, mismos que iban dando noticia e informando sobre este o aquel acontecimiento.
   En un libro adquirido en sus propias instalaciones, aparece interesante testimonio en el que el propio Walesa afirma lo siguiente:

Tuve la suerte de liderar una revolución excepcional, durante los años 1980 a 1989, en la que ganamos la Libertad gracias a nuestra lucha no violenta, a pesar de que anteriormente hubo por el mismo motivo derramamientos de sangre en 1956 en Budapest y en 1970 en las ciudades de la costa polaca.
   En agosto de 1980, a raíz de la victoria de nuestra huelga, se inició el desmantelamiento del comunismo. Se fundó el sindicato libre “Solidaridad”, que aglutinó a millones de personas en toda Polonia y dimos a otros pueblos un ejemplo de cómo liberarse de la esclavitud totalitaria. Nuestra resistencia continuó después con el apoyo del mundo solidario. Las negociaciones de la Mesa Redonda de 1989, que condujeron a la firma de un pacto histórico entre oposición y gobierno, marcaron el inicio del fin del comunismo, de su poder basado en la mentira.

   Esa es pues, parte de la grata experiencia que resultó de una visita imprescindible: la del museo dedicado a “Solidaridad”. 

El líder de “Solidaridad”, Lech Walesa en 1989.

No hay comentarios:

Publicar un comentario