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jueves, 14 de abril de 2016

CIMENTACIONES DEL EDIFICIO DE LA COMPAÑÍA DE LUZ y FUERZA MOTRIZ, S.A.

LA LUZ y LA FUERZA DE UNA FOTOGRAFÍA. IMÁGENES HISTÓRICAS PUBLICADAS EN EL BLOG: LUZ y FUERZA DE LA MEMORIA HISTÓRICA.

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.

   Corría el año de 1955. En aquellas épocas, la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, S.A., propietaria del predio que une las cuatro esquinas de Melchor Ocampo, Marina Nacional, Izcoatl y Tlaloc, decidió hacer la necesaria ampliación de sus oficinas, puesto que el crecimiento de la misma empresa obligaba descentralizar, por un lado. Concentrar personal de varias gerencias, por otro.
   Fue el 22 de agosto de 1955 cuando el Ing. Gustave Maryssael puso la primera piedra para la construcción del edificio Luz y Fuerza en Verónica.
   Lunes 22 de agosto. El nuevo edificio representó una inversión de 20 millones de pesos y se calculaba que en año y medio quedarían terminados los trabajos, siendo uno de los más modernos, útiles y amplios de la ciudad de México.
   El moderno gigante se levantó sobre un predio de 15,350 metros cuadrados con una superficie construida de 29,000 metros cuadrados incluyendo los dos cuerpos de que consta, uno de ocho y otro de cuatro pisos, ambos con sótanos.
   Planeado para contar con lo más avanzado de las instalaciones de aquella época, se consideró, entre otras cosas: las escaleras eléctricas y elevadores, ventilación a presión con aire purificado, garage, restaurante, auditorio, sala de juntas, biblioteca y sala de proyecciones. La obra fue encargada a los arquitectos Manuel Monasterio e Hijos en lo que respecta a la proyección, siendo la Constructora “Maya, S.A.” la realizadora.

Revista LyF. Año II, N° 14, octubre 1° de 1955, p. 12

   Apenas unos días después, este era el paisaje que se podía apreciar en sitio por demás emblemático:

Col. “Griselda Guevara” (q.e.p.d.)

   En primer término puede apreciarse la barda perimetral, las excavadoras, una revolvedora fija con la que se surtiría in situ el cemento. Al fondo, las instalaciones del viejo centro de trabajo “Verónica”, ese del que seguía percibiéndose con orgullo el episodio del “Veronicazo”, del que surgen las siguientes ideas:

   A 64 años vista, los hechos del 21 de julio de 1952 marcaron el destino del Sindicato Mexicano de Electricistas, hasta el punto de convertirse, junto con la fecha de su creación misma, la del 14 de diciembre de 1914 en dos jornadas que reunieron elementos de afirmación, consolidación y hasta retroceso. Y luego con la que enfrentó, en octubre 10 de 2009 a raíz de la extinción de Luz y Fuerza del Centro, en las efemérides más notables, sobre todo porque en esos tres días claves se registró un “golpe de timón”, una “vuelta de tuerca” sin precedentes, y que llegan a tocar las fibras más sensibles de una institución, de una comunidad de trabajadores que a lo largo de casi un siglo cabal, integró e intensificó el grado de influencia de uno de los sindicatos nacionales (e incluso a nivel internacional) más importantes del orbe. No es poca cosa que en los 100 años que ya alcanzado el S.M.E., haya acumulado sinfín de capítulos positivos y negativos, de los cuales ganó en madurez y experiencia.[1]

   A la izquierda de esta imagen, puede apreciarse el antiguo predio donde hasta por esos años de mediados del siglo XX funcionaba una escuela. Hoy día, es una reconocida plaza comercial.
   Afortunadamente, y ya lo planteaba Cicerón: “El tiempo, ése es el único que hace olvidar un tanto lo pasado, que advierte lo presente y nos alumbra para lo futuro”, va dando poco a poco la razón sobre la presencia de Luz y Fuerza del Centro en la historia reciente de nuestro país.

Imagen tomada de Google. 13 de abril de 2016.

   Así se veía el Edificio “LyF” o “Verónica” en 2007, obra que culminó en 1958, y en cuyos primeros meses comenzó a ser ocupado por distintas área de la empresa, sobre todo de aquellos que, habiendo laborado en el edificio de Gante N° 20, en el centro de la ciudad de México, pasaron a dichas instalaciones por aquel año.
   Dentro de los muchos sinsabores, bien vale la pena recordar estas imágenes.


[1] José Francisco Coello Ugalde: “El Sindicato Mexicano de Electricistas. A 100 años de su formación y consolidación. 1914-2014”. México, Comité para la Defensa del Patrimonio Cultural, Tecnológico e Industrial del Sector Eléctrico, A.C. 193 p. Ils., retrs., fots., p. 83.

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