Entradas populares

jueves, 5 de septiembre de 2013

LyF CON TODAS SUS LETRAS.

LA LUZ Y LA FUERZA DE UNA FOTOGRAFÍA. 

POR: JOSÉ FRANCISCO COELLO UGALDE.


   El significado que tiene para muchos un escudo como el que apreciamos en esta imagen a la distancia, tiene eso, la distancia del tiempo, como el peso de la nostalgia por la que es imposible alentar más que un hermoso y digno recuerdo entre todos aquellos que formamos parte un día en una de las comunidades laborales más articuladas que hayan existido en este país, hoy llevada al desastre gracias al neoliberalismo, pero fundamentalmente al “golpe de estado” que consumó el innombrable del sexenio pasado, a quien ya comienzan a considerar como un individuo que dejó en estado de desgracia al país en su conjunto.
   Los cambios en la política sexenal de los últimos treinta años ha sido un factor cuyas consecuencias no dejan de arrastrar a México por senderos que se convierten en auténticos callejones sin salida, sobre todo para restablecer una economía que sigue a la baja, de un desaliento en el empleo, de las pocas oportunidades que tienen nuevas generaciones las cuales vienen empujando como “tsunami” mientras el país necesita afirmarse en el concierto de las naciones y no correr el riesgo de salirse del carril más conveniente para su anhelado futuro.
   Hoy día, las reformas educativa, energética y financiera, en esencia las reformas estructurales, anhelo de cualquier gobierno democrático que se precie, son necesarias, pero tienen que darse bajo condiciones que garanticen el bienestar y la paz social, sostener y hacer crecer todos aquellos factores financieros que den credibilidad. Si esto no lo han logrado, porque en efecto han causado un daño irreversible, a pesar de que digan lo contrario. La sociedad de este país se encuentra muy lastimada, ofendida por medidas y decisiones que han puesto el destino de la nación al borde del abismo. Ayer fuimos los electricistas con la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, siguieron los trabajadores de Mexicana de aviación, luego fueron otra vez los mineros. Hoy son los maestros… Mañana, ¿quién será la nueva víctima?

   Por eso estos colores tan firmes, los de un escudo emblemático nos alienta, y desde lo alto del edificio de “Verónica”, en donde ya no está, sigue ahí en espíritu y eso es tan fuerte como el de aquella sentencia gitana que decía: “Los besos que yo te di… esos no te los quita nadie”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario